Wednesday, September 16, 2026

RESEÑA: Killer - The Grand Finale (2026)

Existen muchas agrupaciones que tienen un historial enorme a sus espaldas, pero que de todas maneras entran en la categoría de underground por nunca haber alcanzado el arrastre de los más grandes del género. Ya sea por no contar con un apoyo discográfico más potente, por no conseguir revolucionar con su sonido o simplemente por provenir de un país donde el metal podría considerarse un nicho dentro de otro nicho. Killer es una de aquellas bandas que encaja, en mayor o menor medida, en cada una de esas descripciones. Los belgas tienen una carrera construida a través de vaivenes, tanto en calidad como en reconocimiento. Muchos fanáticos del heavy metal más puro no son ajenos al sonido clásico que la banda ha conseguido plasmar en buena parte de sus registros, pero lo cierto es que, incluso en sus mejores esfuerzos, podría considerarse una extensión de otras agrupaciones más famosas o influyentes dentro del estilo. A esto se suman las largas pausas que se han tomado a lo largo de los años —cuestión, lamentablemente, muy habitual en bandas de este tipo—, que también han terminado siendo un freno para conseguir que sean tomadas realmente en cuenta.

Esto no es necesariamente algo negativo. Placas como Wall of Sound, Ready for Hell o Fatal Attraction no necesitaron reinventar la rueda para alcanzar un buen nivel. Además, su último trabajo fue recibido con respeto entre los metaleros más exigentes, dejando un camino expectante para lo que sería The Grand Finale, el elepé que revisamos en esta ocasión. El resultado se siente como una verdadera carta de amor al heavy metal más macizo, con claras influencias de bandas como Saxon, Accept, Judas Priest y, sobre todo, Motörhead, a quienes está dedicado el álbum. La cuestión es determinar si estamos frente a un esfuerzo honorífico o, más bien, ante la repetición de una fórmula que nunca pasa de moda, pero que tampoco parece tener demasiado nuevo que ofrecer. La respuesta, curiosamente, se encuentra justo en el medio.

Saturday, July 18, 2026

RESEÑA: Iron Slaught - Metallic Torments (2026)

 

Vivimos una época en la que el speed/heavy atraviesa uno de sus momentos más abundantes cuando de grupos se trata. Cada semana aparecen numerosos lanzamientos que intentan abrirse paso entre una avalancha de bandas empeñadas en repetir una y otra vez las mismas fórmulas. El mercado de la velocidad nunca había sido tan competitivo, lo que ha provocado que solo aquellos capaces de inyectar algo distinto a su cuota de rapidez consigan destacar en la escena, mientras el resto permanece atrapado en el huracán de la eterna promesa. En un punto intermedio entre ambas categorías encontramos a los franceses de Iron Slaught, quienes regresan después de un prolongado silencio de once años.

Metallic Torments es un trabajo... raro. Aunque la banda se presenta como una propuesta orientada al speed metal, el disco también incorpora numerosas pinceladas de power —en su vertiente estadounidense, no la europea—, thrash metal desatado y una interpretación vocal que nunca termina de decidir a cuál de esos estilos quiere pertenecer. Lo que encontramos es una amalgama de sonidos estruendosos que transita constantemente entre distintas influencias, esforzándose —quizás más de la cuenta— por encontrar una identidad que la distinga del resto de conjuntos que también buscan dejar su huella. La intención de innovar está ahí, y eso siempre merece reconocimiento. Otra cosa, sin embargo, es el resultado.

Monday, June 29, 2026

RESEÑA: Cruel Force - Haneda (2026)

¡Esto es lo que me pierdo por estar ocupado la primera mitad del año! Lo que Cruel Force venía maqueteando desde Dawn of the Axe ya era interesante, pero lo que consiguen en Haneda alcanza un nivel completamente nuevo. Atrás quedaron sus primeros pasos con aquellas esas placas de black/thrash que tanto dejaron su marca en varias bandas en la década del 2010, ahora es momento de volver a ese metal electrificante pero con una base melódica que te hace cabecear al ritmo de un riff en llamas. Los germanos, quienes ya enseñaron una nueva predilección por la destrucción arquitectónica, doblan la apuesta con una obra que me hizo pensar los mejores momentos del Show No Mercy y Doomsday for the Deceiver en sonido y a Powerslave en la diseño temático. 

Es ese tipo de metal que simplemente no puede fingirse, uno que nace de mentes que entienden exactamente que es lo que los metaleros/as quieren que estalle los parlantes de sus equipos de música, y lo dicen perfectamente en la letra de Swords of IronKill them all with speed! With fire! With steel!  Hay un toque detrás de discos como este en que puede notarse que se realizan con un trabajo meticuloso por quienes los componen. No se trata de reescribir las bases ni tampoco de intentar revolucionar lo que existe, sino que de tomar aquelals influencias que te llevaron a las cuerdas o la baqueta y romperse en una estruendosa explosión de autentico metal. Eso es Haneda

Tuesday, June 23, 2026

RESEÑA: Iron Kobra - Eternal Dagger (2026)

Iron Kobra es una banda alemana de heavy metal que, desde 2008, se ha encargado de traer de regreso la faceta más aguerrida del género. Aquella que bebe directamente de las bases de la N.W.O.B.H.M. —con referentes como los primeros Iron Maiden, Angel Witch, Virtue o Dark Star—, pero que también incorpora la adrenalina propia de la escuela sueca y alemana. En su tercera entrega, Eternal Dagger mantiene esa misma línea, aunque respaldada por una producción considerablemente superior a la de sus antecesores e, incluso, con una propuesta que se atreve a pisar el acelerador un poco más a fondo.

Aquí no encontraremos ningún intento por reinventar la rueda. Más bien, nos encontramos con un grupo que se alimenta de las raíces que los grandes dejaron para las futuras generaciones de músicos. Esto tampoco es algo nuevo: hace años que numerosos conjuntos buscan reivindicar el sonido clásico del heavy metal —muchos de ellos agrupados bajo la etiqueta de la N.W.O.T.H.M.— como respuesta a la enorme diversificación que ha experimentado el género en las últimas décadas. Son guerreros empeñados en mantener vivo aquello que realmente define al heavy metal: poder, riffs que sueltan brasas por todas partes y una actitud alimentada por la más pura convicción. Eso es, precisamente, Iron Kobra.

Saturday, December 20, 2025

RESEÑA: Tenebro - Una lama d'argento (2025)

La historia detrás de la banda italiana TENEBRO es una que no carece de detalles interesantes. Formada en el año 2000 —hace un cuarto de siglo exactamente— como el proyecto solista de Il Becchino, tuvieron que transcurrir casi veinte años para ver impreso cualquier tipo de material, además de contar posteriormente con la adición de Il Beccamorto. Los italianos entrarían fuerte a la escena con su epé Liberaci dal male, el cual ya evidenciaba esas pinceladas de MorticianNecrophagia e incluso algo de los legendarios Impetigo en su sonido, trabajado en conjunto con una estética impregnada del más sangriento cine de horror de su país natal. En sus letras y portadas son claras las alusiones a Fulci, Argento, Lenzi o D'Amato, pináculos del terror maloliente: ese que te hace taparte los ojos con la mano, pero te obliga a abrir los dedos para observarlo a escondidas.

Sería precedido por L'inizio di un incubo (2020), su primer larga duración, y Ultime grida dalla giungla (2023), dos trabajos que no escatiman en lo denso, despreciable y pesado para confeccionar su corrupto tono. Estas dos demostraciones deleznables lograron llamar la atención de los fanáticos más exigentes del death metal gracias tanto a la clara mezcla de influencias anteriormente nombradas como a la capacidad de crear una propuesta que ofrece un resultado que nada tiene que envidiar a los mayores exponentes del género. De todas maneras, es válido señalar que hasta ese punto el dúo aún no lograba definir una apariencia sonora propia, permaneciendo encadenados a sus referentes. O, al menos, eso podíamos señalar hasta ahora.

Monday, December 8, 2025

RESEÑA: Blizaro - Light and Desolation (2025)

Estamos cerrando lo que puede considerarse un año bastante fecundo para el heavy metal y sus derivados. Aunque hubo algunos tropiezos inesperados (el regreso de Dark Angel y Master’s Hammer), lo que más destaco fueron los lanzamientos de calidad, tanto de bandas con trayectoria que quieren recordarnos por qué están en el podio, como de aquellos nuevos guerreros que buscan demostrar el acero filoso de su espada. Por lo mismo, muchos discos quedaron pendientes de alguna reseña, sea para destacarlos por su brillantez o para demoler sus fracasados intentos; mi fórmula personal de tomar los trabajos más actuales posibles también me obliga a dejar atrás algunos elepés en el camino. Pero deseo darme un gusto para cerrar el año y destacar el que considero mi favorito del 2025.

BLIZARO es el proyecto solista del estadounidense John Gallo, en el cual deja en evidencia su fanatismo por conjuntos clásicos italianos —como Black Hole, Paul Chain, Death SS y The Black—, así como por los soundtracks de las películas de horror de los ochenta de cineastas como Lucio Fulci, Dario Argento, Ruggero Deodato y Mario Bava, entre otros —cuyos músicos eran genios como Riz Ortolani, Fabio Frizzi, Stefano Mainetti o la aclamada banda Goblin, y muchos más—. Esta influencia se asoma en la presentación que Gallo —vamos, si su solo apellido es casi una referencia del género giallo— escoge para sus obras: el constante uso de coros que simulan una misa, una producción más cercana a lo aberrante de los primeros días del género que a la limpieza actual, un pronunciado uso de teclados, letras que bailan entre la fantasía oscura, el horror y la sátira, y ese coqueteo constante con lo progresivo. Todo esto es palpable en Light and Desolation, su tercer álbum de estudio, y solo sigue demostrando el tremendo talento de este músico.

Sunday, November 30, 2025

RESEÑA LITERARIA: Grady Hendrix - Vendimos nuestras almas (2018)

Como muchos fanáticos del metal, también soy un acérrimo seguidor de todo lo que tenga que ver con el horror, cuestión que arrastro desde que era un joven en los noventa que leía a escondidas los tomos de Escoge tu propio escalofrío de la colección de mi hermano o de cuando esperaba los viernes para ver el nuevo capítulo de Escalofríos en la televisión. No importa si se trata del terror más serio, gore o del absolutamente campy, disfruto de lo espeluznante en todos sus diferentes formatos. Es por eso que estuve muy contento cuando un muy buen amigo mío me regaló en mi cumpleaños una copia de Vendimos nuestras almas —en inglés We Sold Our Souls— del escritor estadounidense GRADY HENDRIX, conocido por ser una suerte de mezcla perfecta entre Stephen King y R.L. Stine pero para adultos.

Los trabajos de este autor suelen tomar los clichés más absurdos del horror para convertirse en genuinas historias que se fortalecen en el humor, la sátira y lo inquietante, sin miedo a recurrir, de ser necesario, a una buena dosis de tripas y sangre para decorar con una buena cuota de violencia; son historias que logran un equilibrio correcto entre tomarse lo suficientemente en serio, pero no tan en serio, para que el lector pueda disfrutarlas sin tener que pensar demasiado, pero tampoco sentir que lee la novela de matiné que tu madre disfruta por el drama del romance. HENDRIX también sabe a qué tipo de público desea llegar, ya que recurre a las tropas clásicas de los temas que toca, aquellos que los fanáticos algo más adentrados conocen. En este caso es la combinación del horror con la música heavy metal, dos tópicos que se han relacionado simbióticamente a través de la historia —gente como King Diamond, Venom o Black Sabbath han hecho carrera con esto—, por lo que genuinamente llama la atención qué puede conseguir el escritor al agregar su contribución a este mundo.

RESEÑA: Killer - The Grand Finale (2026)

Existen muchas agrupaciones que tienen un hi storial enorme a sus espaldas, pero que de todas maneras entran en la categoría de underground ...